LA VIÑA DE AYUELA
Era una noche del mes de agosto, y mi padre nos levantó a las cuatro de la mañana. Él tenía la costumbre de levantarnos temprano cuando teníamos algo que hacer para que no nos pillase el calor.
Cogimos el coche y nos fuimos a la viña de Ayuela, pues nos encontrábamos en Extremadura, provincia de Cáceres. Pero el coche por entonces no entraba en el camino del todo así que lo dejamos en medio del campo y seguimos andando hasta la viña. En ese momento en medio del camino mi padre cogió un palo, pues decía que había lobos por ahí. Como estaba todo oscuro en el camino y no se veía nada, mi padre dio un salto, diciendo que se pasaba de la viña, a lo que nos dio un buen susto a todos en la noche. Después empezó a amanecer y ya se empezó a ver la viña bien.

Estas aventuras de cuando somos pequeños, de noche, en medio del campo... son recuerdos que permanecen mucho tiempo.
ResponderEliminarQue recuerdos más graciosos! Seguro que cuanto te acuerdas lo haces con mucha alegría
ResponderEliminarQue recuerdos más chulos!!!!
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